Adiós a mojar la cama con la quiropráctica

Es posible
que tu hijo/a moje la cama con frecuencia y que este hábito sea un motivo de
frustración tanto para tu hijo como para tu familia. Queremos ayudarte
aportándote la información necesaria para que tengas la opción de ayudar a tu
hijo, ya que en muchas ocasiones no se sabe muy bien dónde acudir.
Según el Dr.
Ruíz de la Roja(1), entre los 12 y los 24 meses de edad
los niños empiezan a tener madurez de los reflejos del sistema nervioso
autónomo en cuanto a la coordinación de los esfínteres como de la vejiga
urinaria y es buen momento para empezar a retirar el pañal durante el
día y ponerlos en el váter para que aprendan a orinar.
Es a partir de los 3
años cuando se debe comenzar de forma más activa con una retirada absoluta del
pañal, ya que empiezan a ser conscientes del control voluntario de la orina.
La pérdida
de orina involuntaria durante el sueño está considerada “normal” en niños de
hasta 5 años, y es a partir de esta edad que se considera enuresis y debe prestársele atención, ya que afecta negativamente
en la calidad de vida del niño y de la familia.
La enuresis
no es una enfermedad, es un síntoma en forma de  incontinencia nocturna e intermitente que
puede ser la expresión de una problemática emocional o una alarma que indica
que algo no anda bien.
Son muchos los problemas de salud
infantil que pueden solucionarse con la atención quiropráctica.
 
Y en este
caso… ¿por qué podría tener un niño algún problema en la columna vertebral
relacionado con mojar la cama?
Ciertos
problemas biomecánicos en la columna pueden interferir con la función del sistema
nervioso y el control neurológico de la micción, en los que intervienen los
sistemas simpático, parasimpático y somático (tienen un control involuntario y
voluntario respectivamente).
Así funciona
el reflejo de la micción:
En la zona
sacral S2-S4, las neuronas parasimpáticas controlan la contracción de la pared
muscular de la vejiga, normalmente inhibidas para permitir la distensión y
llenado, evitando la salida de la orina.
En la vejiga, los
músculos que controlan la presión del llenado, envían información somática al
cerebro.
A su vez, en la zona toracosacral T10-S2, neuronas simpáticas controlan
el esfínter interno.
Mientras que el esfínter externo tiene un control
somático, por tanto voluntario.
Normalmente
el sistema simpático está activado y mantiene el esfínter interno cerrado, la
vez que mantiene inactivado al parasimpático para relajar los músculos de la
pared vesical y permitir el llenado de la vejiga. Estos músculos mandan
información constante al cerebro sobre la presión que ejerce el llenado de
orina en la vejiga y cuando está medio llena, recibimos la información de la
necesidad de orinar. Mientras tanto, el sistema somático controla el esfínter
externo manteniendo las condiciones hasta el momento en el que decidimos
orinar.
En el
momento en el que de forma voluntaria decidimos orinar, el esfínter externo se
relaja, el sistema simpático se inactiva y abre el esfínter interno al mismo tiempo que se activa el sistema parasimpático contrayendo los músculos de la pared
de la vejiga, produciéndose el reflejo de la micción.
Son varios
los estudios que han demostrado la efectividad de la atención quiropráctica en
el cuidado de pacientes con enuresis nocturna, indicando la posible efectividad
del cuidado quiropráctico en estos casos.
 
 
Un estudio llevado a cabo en el
2009 demostró que 22 de 33 pacientes, con edades comprendidas entre los 3 y los
18 años, que padecían enuresis nocturna
primaria, solucionaron su problema en menos de 12 meses tras comenzar con el
cuidado quiropráctico
(2).
La quiropráctica no trata síntomas ni enfermedades,
corrige la causa, la subluxación vertebral, pequeña
desalineación de una vértebra respecto la inferior, superior o ambas, que crea una disfunción en la columna a nivel
mecánico provocando una desaferentación en el sistema nervioso y repercutiendo
negativamente en nuestra salud.
Es posible
que a muchos padres les preocupe que los ajustes quiroprácticos sean demasiado
fuertes para sus hijos y es un error pensar que los niños reciben el mismo tipo
de ajustes que recibe un adulto. Las técnicas de ajuste que reciben los niños están
adaptadas a sus necesidades, son muy suaves y específicas, ya que en muy raras
ocasiones los niños tienen la tensión muscular de un adulto.
La presión del
ajuste a lactantes y recién nacidos es similar a la presión que se usa para
comprobar la madurez de un tomate.
Son muchos los
padres que acuden a nuestro centro y cuentan cómo el cuidado quiropráctico ha
mejorado diferentes problemas de sus hijos. Y en el caso del problema de mojar
la cama, muchos padres comentan las mejoras prácticamente inmediatas en el
bienestar de sus hijos.
Las
revisiones periódicas de la columna son esenciales en la infancia, tan
importantes como las visitas al dentista o al oftalmólogo. ¿Cuándo fue la
última vez que llevaste a tu hijo al dentista?, ¿por qué no lo llevas también al
quiropráctico?
Dale a tus hijos la oportunidad de crecer fuertes, sanos y libres de interferencias.
 Referencias:
(1)
¿Por qué se orinan los niños en la cama?
Respuestas de un médico
. Juan Carlos Ruíz de la Roja.

 

(2)     van Poecke AJ, Cunliffe C. Chiropractic treatment for primary nocturnal enuresis: a case series of
33 consecutive patients.
J Manipulative Physiol Ther. 2009 Oct;32(8):675-81.
Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19836605
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