Hernia discal

Si usted sufre dolores punzantes ocasionales, entumecimiento, hormigueo o debilidad en zonas como el cuello,  los hombros o la espalda baja, e incluso lo siente en las piernas,  los brazos y/o manos, es posible que pueda deberse a una hernia discal, veamos por qué.

Los discos son unas estructuras que proporcionan amortiguación entre las vértebras en cada nivel, al tiempo que permite una gran cantidad de movimiento en todas las direcciones. Cada disco se compone de un material similar a un gel suave en el interior llamado núcleo pulposo y de bandas fibrosas externas que encapsulan al núcleo formando el anillo fibroso.
         Vista del interior de un disco intervertebral. Imagen Health-spine
Vista del interior de un disco
intervertebral.  Imagen Health-spine
Vista del interior de un disco intervertebral, compuesto por el núcleo pulposo y el anillo fibroso. Imagen Health-spine
Una hernia discal aparece al producirse una ruptura en la parte interior de un disco y progresa radialmente hacia fuera, pudiendo crear inflamación cerca de uno de estos nervios raquídeos, causando dolor y otros síntomas que irradian a lo largo del trayecto del nervio. En cuanto a la protusión discal, consiste en una deformación de la parte externa del disco y produce un abultamiento, que al igual que la hernia discal, puede irritar las terminaciones nerviosas que pasan a ese nivel, produciendo dolores que irradian hacia las extremidades.

         
Vista de la ruptura de las fibras del anillo fibroso
y protusión del núcleo pulposo dando origen a
una hernia de disco. Imagen Health-spine
Vista de cómo la hernia discal comprime e irrita
posteriormente al nervio raquídeo.
Imagen Health-spine

En la columna cervical, hay seis discos que conectan cada una de las 7 vértebras cervicales, y en la parte posterior de la columna vertebral, de cada nivel, salen 2 raíces nerviosas del canal espinal y viajan a ambos lados a través del cuello, los hombros,  los brazos y las manos.

En la columna cervical y lumbar, los discos tienden a herniarse con mayor frecuencia a un lado, o posterolateralmente donde el anillo fibroso es mas delgado, causando la irritación de la raíz de un nervio en ese lado. Los dos niveles más comunes a herniarse en la columna cervical son el nivel C5-C6 y el nivel de C6-C7. Mientras que en la columna lumbar, los 4 discos que separan a las 5 vertebras lumbares, los nivelas más comunes donde aparecen las hernias discales suelen ser el nivel L4-L5 y el nivel L5-S1.

 

               
                 Vista de hernia posterolateral pinzando a un
nervio del plexo braquial. Imagen Health-spine
          Vista del dolor irradiado que puede generar una hernia o protusión discal a nivel cervical. Imagen Health-spine

En general, la formación de una hernia o protusión discal es un proceso que puede durar entre 5 a 8 años, y cursar de forma sintomática o asintomática, es decir con o sin dolor, lo que no significa que no haya problema, sino mas bien que el disco está debilitado y puede llegar a producir problemas graves con el tiempo.

Hasta un 60% de la población puede tener una hernia sin dolor, por esta razón es importante hacer revisiones Quiroprácticas, para prevenir futuras lesiones, o en caso de hernias ya diagnosticadas, reducir su tamaño. ¿Y cómo es esto posible? ¿Qué hace la Quiropráctica para revertir los efectos de estas patologías?

La Quiropráctica tiene antecedentes excelentes con personas que sufren problemas discales, y son muchos los estudios realizados que apoyan la efectividad y seguridad del cuidado quiropráctico en este tipo de condiciones. Como concluyen los buenos resultados clínicos obtenidos en hernias discales, tanto cervicales como en lumbares, este estudio de 1996 (1); o este otro estudio del 2014, donde un 90% de 184 pacientes entre 18 y 65 años, concluyó una mejora significativa en hernia discales tanto agudas como crónicas (2).

La misión del quiropráctico es el análisis, la detección y la correción de la subluxación vertebral, donde el desplazamiento de una vértebra con otra cambia los apoyos sobre el disco, debilitándolo, y este cambio de presión a largo plazo puede llegar a producir una protusión o hernia discal.

Es importante entender que un doctor en quiropráctica no trata síntomas, patologías o enfermedades. Sin embargo, el amplio conocimiento sobre el sistema nervioso, biomecánica y sistema neuromusculoesquético que posee un quiropráctico licenciado, otorga una alternativa a la cirugía segura y altamente eficaz.

(1) Eliyahu B. MRI and clinical follow up study os 27 patients receiving chiropractic care for cervical and lumbar disc herniation. JMPT 1996;19(9):597-606      
(2) Journal of Manipulative and Physiological Therapeutics. March 2014. Vol 37(3):155-163 

 

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