Limpieza hepática

¡Lo hemos hecho de nuevo! Habíamos dicho que NO, pero la tentación ha sido demasiado fuerte, y ya estamos: SOBREDOSIS de comida, vino, cava, bombones, turrón etc…!!! Y quien sufre? El Hígado. Los excesos ineludibles asociados con las fiestas afectan mucho a la Salud del hígado y consecuentemente al cuerpo en general. Y una vez en cuando, hay que darle un reposo. Así que Os recomendamos “La limpieza hepática y de la vesícula” por Andreas Moritz – Ediciones Obelisco. 
 
Poca gente sabe como limpiar el hígado! La mayoría lo tenemos lleno de sedimentos que atrancan su trabajo, sin saberlo. Echamos la culpa al estómago, intestino etc…, pero en la raíz de todas las patologías está el silencioso Hígado. ¡El hígado es el gran olvidado! O el gran desconocido, pues sin manifestarse en los análisis puede estar en insuficiencia, “amargándonos” la vida. El hígado repercute en todo! Tener el hígado atascado con sedimentos equivale a un coche al que nunca le has hecho el mantenimiento del filtro de aceite, aire, etc.… Anda a trompicones y consume mucho. Hasta que se para, porque no puede más. El cuerpo es igual o peor que un vehículo, pues si el filtro está atascado, la circulación sanguínea y linfática se atrancan, se acumulan depósitos por todos lados que no son filtrados produciendo una variedad importante de desordenes. 

Por otra parte, su sobrecarga o congestión derivada del atasco, obliga a realizar un mayor esfuerzo al corazón. Lo obliga a succionar con más fuerza desde la vena cava procedente del
hígado. El hígado se comporta como una esponja, que filtra, recibe y da sangre, pero cuando está muy sucia no drena bien, por lo que la sangre no fluye con facilidad a su través y los cientos de funciones hepáticas se deterioran progresivamente. Los residuos de los que no es capaz de hacerse cargo el hígado se van acumulando por el cuerpo, en donde menos molesten. Esto provoca el atasco del sistema linfático. Todo es por la intoxicación, generalmente debido a un hígado que no filtra, o lo hace muy poco y mal. Pero como éste ¡¡no se queja!!, vigila tu hígado, pues al igual que a tu coche, hay que darle una limpieza y un mantenimiento. Eso es precisamente la limpieza hepática.

Prueba ahora esta cura tan sencilla y natural y comprobarás su eficacia. Asegúrate de conocer bien la mecánica y el protocolo, y tu organismo te lo agradecerá con una mayor calidad de vida. Evitarás también sufrimientos futuros. 
“La limpieza hepática y de la vesícula” por Andreas Moritz – Ediciones Obelisco. Este libro propone una lúcida explicación de las causas de los cálculos biliares en el hígado y la vesícula, y por qué estas piedras pueden ser las responsables de las enfermedades más comunes que nos aquejan en el mundo actual. Ofrece al lector los conocimientos necesarios para reconocer las piedras, y da las instrucciones “hágalo-usted-mismo” necesarias para expulsarlas en la comodidad de su casa y sin dolor alguno. También presenta las reglas claras para evitar la formación de nuevos cálculos.

Para más información, podéis consultar el blog siguiente: 
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