Osteoporosis: Dieta y remedios tradicionales

LA DIETA

El calcio es necesario para el crecimiento óseo, la reparación ósea y mantener la fortaleza ósea y es un aspecto del tratamiento de la osteoporosis. Las recomendaciones de ingesta de calcio varían dependiendo del país y de la edad; para individuos de alto riesgo de osteoporosis (más de 50 años de edad) la cantidad recomendada por las Agencias de Salud de EE.UU. es de 1.200 mg por día. Sin embargo, el calcio necesario se puede adquirir de muchas fuentes a parte de la ingesta diaria de dosis de pastillas de calcio o de lácteos.
Los alimentos que contienen calcio, además de los lácteos, son los siguientes:
  • Algas y verduras especialmente de hoja verde como el brócoli, repollo, apio.
  • Cereales integrales como avena, arroz, cebada, trigo, etc.
  • Cola de caballo, la cual se toma en infusión y contribuye a conservar la masa ósea.
  • Frutos secos como almendras, avellanas, castañas, higos, pasas y cacahuetes.
Leches vegetales como las leches de arroz, avena, almendras, avellanas, sésamo o chufas, las cuales, se pueden comprar ya preparadas, o se pueden elaborar de forma casera.
REMEDIOS NATURALES TRADICIONALES
  1. Limón con cáscara de huevo disuelta” Para ello, poner el huevo en un vaso y cubrirlo con zumo de limón. Dejarlo reposar 24 horas. Una vez pasado ese período de tiempo, retirar el huevo, que aún se puede usar en la cocina, y colar el líquido.
  2. Se puede tomar un desayuno rico en calcio compuesto por 2 comprimidos de cola de caballo, 2 cucharadas de copos de avena. 4 almendras sin tostar, 1 yogurt natural y 1 cucharada de miel. Para su preparación, se reducen los comprimidos de cola de caballo a polvo y se mezclan con los copos de avena. Luego, se trocean las almendras y se añaden. Por último, se agrega el yogurt y la cucharada de miel.
  3. Preparar, con un extractor o licuadora, zumos de naranja o apio, lo cual se aconseja sean ingerirlos una, o dos veces al día.
  4. Comer ajo y cebollas ya que contienen sulfuro, lo cual es necesario para tener unos huesos saludables.
  5. Preparar un jugo anti-osteoporosis con una taza de brócoli, tres hojas de lechuga, 4 zanahorias y el zumo de 1/2 manzana picada. Para ello, se debe extraer el jugo de los vegetales y luego mezclarlo con el de la manzana. Beber un vaso al día por la mañana.
LA LECHE Y EL CALCIO

Siempre nos han vendido la leche como la mejor fuente de calcio, pero cada vez hay más estudios que demuestran que esto no es así, sino todo lo contrario.
El doctor americano William Ellis, afirma que después de realizar más de 25000 análisis de sangre, halló que los niveles más bajos de calcio correspondían a personas con la costumbre de tomar tres, cuatro o cinco vasos de leche al día.
Un extenso estudio epidemiológico realizado en la China Popular y Taiwán sobre varios centenares de factores alimenticios y psicosociales, demuestran, entre otras cosas, el papel desmineralizante de la leche animal en el adulto. Cuando los chinos introducen la leche en sus dietas, se produce un aumento de la osteoporosis. Este hecho parece paradójico, puesto que los chinos bebedores de leche consumen cuatro veces más calcio que los chinos que no la ingieren.
No deberíamos sorprendernos por estos resultados ya que es bien conocido que la osteoporosis es una enfermedad de los países occidentalizados, fuertes consumidores de productos lácteos y que supuestamente la previenen.
Según el equipo de Hsiu y Funk (Universidades de Taipeh y Los Ángeles), la osteoporosis aumenta de forma espectacular en aquellas personas que sin haber tomado nunca leche animal, comienzan a tomarla. Esta pérdida de calcio puede ser debida a la acidez transitoria producida por el exceso de proteínas de los lácteos. Además, el calcio es generalmente mejor asimilado y utilizado por el cuerpo cuando es ingerido en una relación aproximada 2:1 con respecto al fósforo, y los lácteos tienen contenidos relativamente altos de fósforo en relación al calcio.
Por otra parte, hay que tener en cuenta que un exceso de calcio podría acumularse en los riñones o en el sistema cardiovascular.
Si verdaderamente nos preocupa tomar calcio en nuestra dieta, deberíamos poner más atención en los productos que alteran el metabolismo del calcio en lugar de tomar más lácteos.
Los sustitutos de la leche
En realidad, podemos alimentarnos perfectamente, sin tener carencias de ningún tipo, prescindiendo de los lácteos. La necesidad de sustituir los lácteos por otros alimentos responde a dos razones: una, la preocupación por el calcio; y la otra, el apego psicológico al “amamantamiento” diario.
Del calcio nos tendríamos que preocupar de las pérdidas más que del suministro e incluir en la dieta una buena cantidad de verduras (repollo, brócoli, nabizas…)
Para aquellos que necesitan seguir tomando un líquido blanco de sabor dulce suave, existe una amplia variedad de leches vegetales. Podemos obtener sabrosas y nutritivas “leches” de arroz, avena, almendras, avellanas, sésamo o chufas. Las venden preparadas, pero también las podemos hacer en casa.
Un consejo: utilizad los lácteos como condimentos para elaborar vuestros platos preferidos, pero no como parte principal de vuestro menú diario. Y si tenéis algún problema semejante a los expuestos anteriormente, no dudéis en suprimir totalmente los lácteos, y armaros de una buena dosis de paciencia para comprobar los resultados, a veces se necesitan varios meses de supresión; cuanto más antiguo sea el proceso, más tiempo necesitaremos.
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