La Clave de la Quiropráctica: ¿Por Qué Más es Mejor?

El blog de esta semana lo voy a dedicar a responder la “gran pregunta” que la mayoría de personas me hace cuando están o van a iniciar el cuidado quiropráctico: ¿Por qué tengo que venir tantas veces al principio del cuidado quiropráctico?

Para la mayoría de los quiroprácticos no es nada sencillo responder a esta pregunta pero voy a intentar hacerlo de una forma muy gráfica para que todos podáis entender la importancia de la frecuencia que los quiroprácticos recomendamos al principio del camino. Y para poder entender todo esto tenemos que hablar sobre la neuroplasticidad (una palabra un poco complicada, lo se).

La neuroplasticidad es la capacidad del cerebro para reorganizarse formando nuevas conexiones neuronales a lo largo de la vida. La neuroplasticidad ocurre en respuesta a los cambios en el entorno de cada individuo. Cuando el cerebro detecta un cambio, se adapta formando nuevas conexiones neuronales.

Imagina que estás aprendiendo a tocar un instrumento musical, como el piano. Al principio, puede ser difícil y frustrante, pero si practicas regularmente, tu cerebro comienza a hacer algunos cambios increíbles. Las conexiones entre las células cerebrales, llamadas neuronas, se vuelven más fuertes y eficientes. Esto hace que sea más fácil para ti tocar el piano y mejorar en ello.

En el ámbito deportivo, hay varios estudios que demuestran que la mejora continua de rendimiento de los atletas de élite esta vinculada a la capacidad de construir estas nuevas conexiones neuronales (neuroplasticidad). Por ejemplo, los atletas que se dedican a deportes que requieren habilidades motoras finas, como el golf, patinaje artístico, tiro con arco… pueden experimentar cambios en la organización cerebral que les permiten mejorar su precisión y coordinación. Los atletas pueden mejorar sus habilidades a través de la repetición y la práctica deliberada, lo que conduce a cambios en la fuerza y eficacia de las conexiones neuronales involucradas en la ejecución de movimientos específicos.

Aquí es donde entra en juego la Quiropráctica. La Quiropráctica se centra en el sistema nervioso y la columna vertebral, reconociendo que el cerebro y el cuerpo están interconectados. Cuando la columna vertebral está desalineada (subluxación vertebral), puede interferir con la comunicación entre el cerebro y el cuerpo, afectando negativamente la función nerviosa. Al corregir las subluxaciones vertebrales y restaurar la alineación adecuada de la columna vertebral, la Quiropráctica puede eliminar interferencias en el sistema nervioso. Esto permite que las señales neurales fluyan sin obstáculos entre el cerebro y el cuerpo, facilitando la función nerviosa óptima y promoviendo la neuroplasticidad.

Igual que los músicos y los deportistas de élite necesitan mucha repetición para perfeccionar la técnica, nuestro cuerpo, tras mucho tiempo acostumbrado a una mala postura, necesita mayor frecuencia de Ajustes Quiroprácticos para adaptarse lo antes posible a la nueva postura que los Quiroprácticos proporcionamos con los ajustes vertebrales.

En la vida, alcanzar los resultados deseados requiere tiempo, repetición, constancia y paciencia. Tenemos que aprender a confiar más en nuestras capacidades y en el poder innato del cuerpo para auto-regularse, auto-recuperarse y auto-desarrollarse.»

 

Con mucho cariño,

David Arasa.

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